Rainin' cats and dogs...
Joé, la que está cayendo. No ha llovido en un año y esta mañana va a caer el Océano Atlántico a saco. Que yo no me quejo, que hace mucha falta, pero es que en un Instituto como el nuestro, que caigan aguaceros de esta índole es un verdadero coñazo. No podemos sacar, evidentemente, los chavales al recreo, por lo que estamos como perros guardianes por el pasillo para evitar que se les vaya la olla y la tomen con los flamantes ordenadores del TIC (eso en el mejor de los casos). Para colmo de males, hoy es uno de esos días en que se ha desatado una de esas extrañas olas epidémicas que suelen afectar al profesorado y el parte de guardia está para no mirarlo: hay horas en las que faltan hasta siete profesores, y sólo hay cuatro de guardia. Solución normal: toooooodos al patio; solución de hoy: joderse y tenerlos a todos reunidos cual rebaño en el zaguán de entrada.
Yeah, it's raining... Hallelujah!
Pero, por favor, que siga haciéndolo en pequeñas dosis y con unos ratitos libres, aunque sea para salir fuera a fumarse un cigarrito. Que esa es otra, pero los fumadores apestados no nos podemos quejar de ello.
Sed buenos.
